La Banda Simfònica de Barcelona (BSB) ha grabado previamente, a puerta cerrada y siguiendo la normativa vigente, la composición de Cristina Ballarín. La gravación se podrá disfrutar íntegramente a través del canal de Youtube de la UPC viernes 11 de diciembre a partir de las 19h, ya que forma parte de la mesa redonda Inteligencia artificial y música: un debate ético, estético y tecnológico.
La sesión, presentada y moderada por Carme Fenoll, jefa de gabinete rector de la UPC, se iniciará con la conferencia del filósofo Bernat Dedéu; seguida de la de Ferran Cruixent, ingeniero industrial de la UPC y estudios superiores en el Conservatori Municipal de Música de Barcelona (CMMB). A continuación se realizará una mesa redonda con Cristina Ballarín, compositora de Windbell, miembo de la BSB, graduada en piano por el Conservatori Municipal de Música de Barcelona (CMMB) y actualmente cursa el tercer curso del grado superior de percusión en el Conservatori del Liceu; Guillem Serrallonga. Para finalizar el acto, que forma parte del ciclo Música con ingenio una mirada transversal, organizado por la UPC y el Conservatori Municipal de Música de Barcelona (CMMB), se reproducirá la grabación de WindBell que la BSB grabó el 5 de diciembre en el Auditori del CMMB.
El acto se podrá disfrutar en formato semipresencial desde el Auditori del CMMB y, virtualmente, desde el canal de YouTube, que contará con chat abierto para incentivar la interacción de preguntas en el debate.
Una partitura exigente que recorre diversos sentimientos
Windbell es un poema sinfónico que explica mediante la música el viaje de un barco en alta mar. La obra se empieza cuando el barco inicia su travesía y a lo largo de la composición se siguen las vidas de los pasajeros. La composición se ajusta a la forma sonata y presenta toques minimalistas y juegos rítmicos que, haciendo gala de variedad percusiva, son el motor interno de la obra. “Es una obra exigente y que pone de manifiesto el tema principal que se trata en la sesión un ordenador puede interpretar una obra, pero nunca podrá reproducir los diferentes matices; por ejemplo un fortissimo lo ejecutará igual para todos los instrumentos, pero puede que al director le interesará en un momento determinado que el mismo fortissimo algunos instrumentos lo hagan con más o menos intensidad para potenciar la emoción; esto nunca podrá controlar una inteligencia artificial”, expone Antònia Luengo, directora de la BSB.
Sin olvidar el factor del estado emocional de los músicos que han de dejar de lado las preocupaciones de su vida privada, y como buenos profesionales centrarse en el ahora y aquí de la partitura. Pero esto no quiere decir que no puedan emocionarse, interpretando y añadir unas ligeras variaciones de tempo que un ordenador -frío, algorítmico- nunca será capaz de experimentar. “Se puede considerar que toda partitura tienes dos interpretaciones, la que ejecuta el director con su planteamiento y la del instrumentista, no en vano se llaman intérpretes”, reflexiona Luengo sobre allá donde nunca llegará la inteligencia artificial.
Windbell de Cristina Ballarín dentro de la sesión dedicada a la inteligencia artificial será una oportunidad para enriquecer y mostrar en práctica toda la teoría que previamente se habrá expuesto en las conferencias y mesa redonda. Los interesados podrán disfrutarlo, de forma gratuita, a través del canal de YouTube del CMMB.





